Desde años atrás conozco la ciudad de Pontevedra y sin más hace unos días he conocido una de sus leyendas. No es la leyenda en sí lo que me atrae sino a quien va dirigida y también el protagonista de la misma; el mismísimo satanás.Vi caminando por un rincón de la ciudad un grupo de niños de unos ocho años de edad, los acompañaban varios adultos supongo que profesores del colegio. En cabeza del grupo un hombre haciendo las veces de guía. Todo dentro de lo normal en cualquier excursión escolar.
Pero donde me siento sorprendido es cuando veo otro grupo diferente guiados por el mismo guía, ahí me corroe la curiosidad y sin más los sigo. Destino la iglesia de San Bartolomé. Escuché atento la mini leyenda que el guía contó a los niños y me sorprendió seguro más que a los propios niños. Tuve la ocasión de oírla una vez más en la misma mañana con otro grupo de niños diferente. Finalmente conversé un ratito con el guía y tal como me la contó la cuento. No deja de ser curiosa pese al contenido meramente infantil de la misma.Los grupos de niños pertenecían a diversos colegios de la ciudad y digamos que los llevaban de excursión urbana visitando los rincones más emblemáticos de Pontevedra. El bueno del guia tenía esa misión, explicarles un poquito sobre los lugares que visitaban.

Esta es la iglesia de San Bartolomé el Nuevo, no porque el sea joven sino porque antes existía otro templo dedicado a San Bartolomé que quedó destruido debido a un incendio. Se hizo este templo nuevo y de ahí su nombre. Sobre las ruinas del templo antiguo se construyó el teatro principal que a día de hoy sigue funcionando todavía.
Pues vive el mismo diablo, aquí debajo de estos arcos. Solo sale una vez al año que es la noche del 28 de agosto, fiesta de San Bartolomé y se dedica a molestar sobretodo a los niños siendo una de sus aficiones lanzar muchos petardos intentando crear confusión.
EL DIABLO DE PONTEVEDRA
Así lo relató el guia:

Esta es la iglesia de San Bartolomé el Nuevo, no porque el sea joven sino porque antes existía otro templo dedicado a San Bartolomé que quedó destruido debido a un incendio. Se hizo este templo nuevo y de ahí su nombre. Sobre las ruinas del templo antiguo se construyó el teatro principal que a día de hoy sigue funcionando todavía.Veis estos arcos?, los niños coreaban: siiiiiiiiii..
Pues vive el mismo diablo, aquí debajo de estos arcos. Solo sale una vez al año que es la noche del 28 de agosto, fiesta de San Bartolomé y se dedica a molestar sobretodo a los niños siendo una de sus aficiones lanzar muchos petardos intentando crear confusión.Solo sale esa noche porque le da vergüenza salir mas a menudo pues en una de sus salidas un grupo de niños rebeldes le robaron el tridente, los cuernos y el rabo. Sin sus señas de identidad prefiere no salir.
Sabéis que debéis quitarle si lo veis?, los niños: noooooo...
Si lo encontráis tenéis que quitarle la piel. Sin piel se ira de aquí y dejara libres los arcos.
Los niños mostraban más síntomas de miedo que de valentía, no obstante se comprometian a despellejarlo si se encontraban con el.
No supo el guia explicarme de donde procedía la leyenda pero según él esta bastante extendida.


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